Lo que hay detrás de cada decisión.

Una clínica tiene bastante de lo que ocuparse. El software no debería ser una de esas cosas.

Llevamos décadas diseñando, desarrollando y haciendo crecer productos y sistemas de software. Y siempre nos ha sorprendido lo complicado, caro y poco transparente que puede ser el software de una clínica dental.

Dentos nació al vivir ese problema de cerca. Y decidimos hacer lo que sabemos hacer: construir una herramienta mejor. No pretendemos enseñar a los profesionales sanitarios a llevar una clínica.

Trabajamos codo con codo con ellos. Vamos a sus clínicas, observamos cómo trabajan, hablamos con ellos, les enseñamos lo que estamos construyendo y volvemos a iterar.

No te prometemos cifras. Te quitamos trabajo.

No te vamos a decir que con Dentos vas a facturar un 20 % más.

Eso depende de tus pacientes, de tu equipo y de cómo trabajas. No de un programa. Si alguien te asegura una cifra sin conocer tu clínica, te está vendiendo un número.

Lo que sí queremos hacer es quitarte trabajo.

El que hoy se va buscando información, comprobando cosas, haciendo llamadas, persiguiendo firmas o intentando recordar qué faltaba en cada caso.

Ese tiempo debería volver a ti.

Para tus pacientes. Para tu equipo. Para hacer mejor tu trabajo.

El programa se acuerda por ti. Para que nada se quede atrás.

Hay muchas cosas que en una clínica no deberían depender de que alguien se acuerde de ellas.

Un consentimiento que falta antes de un tratamiento. Los datos de un tutor que todavía no están completos. Una cita que queda sin profesional porque alguien se ha puesto enfermo.

Son pequeñas cosas.

Hasta que dejan de serlo.

Dentos intenta detectar esas situaciones antes de que se conviertan en un problema. No para decirte cómo tienes que trabajar, sino para ayudarte a que las cosas que tienen que ocurrir no se queden atrás.

No es magia. Tampoco es inteligencia artificial.

Es software bien pensado para el trabajo que tiene que hacer.

Tus datos son tuyos. Al entrar y al salir.

Todo lo que generas y guardas en Dentos es tuyo.

Tus pacientes, sus historiales, sus citas, sus presupuestos, sus facturas, sus documentos, sus imágenes y todo lo demás que forma parte de la actividad de tu clínica.

Nosotros los guardamos y los cuidamos. Pero no son nuestros.

Por eso entrar en Dentos no significa empezar de cero. Te ayudamos a traer toda la información que necesitas desde el programa que utilizas hoy.

Y por eso salir tampoco es una negociación.

Nos pides tus datos y te los damos, sin preguntas, sin poner problemas ni hacerte esperar.

Si un día decides irte, te vas con todo.

Un precio que se entiende. Sin llamada comercial.

Creemos que un precio debería poder entenderse sin una llamada comercial.

Por eso nuestro modelo es sencillo: pagas por tu clínica y por los gabinetes que tienes.

Y si algún día quieres algo más, puedes contratarlo aparte.

No queremos convertir cada pequeña función en una línea de la factura. Ni cobrarte un extra por cada mensaje, cada integración o cada uso de una herramienta que forma parte de cómo debe funcionar el producto.

Los mensajes los pagas a lo que cuestan. No les ponemos margen.

Si una función es necesaria para que Dentos haga bien su trabajo, nuestro primer impulso es incluirla, no buscar una forma de cobrarte por ella.

El precio debe ser claro.

De la mano de profesionales. Codo con codo con las clínicas.

Trabajamos directamente con profesionales de clínicas: observamos cómo trabajan, detectamos problemas, proponemos soluciones y las probamos con ellos.

Propietarios, doctores, cirujanos, periodoncistas, higienistas, auxiliares, recepción y administración.

Ellos conocen el trabajo. Nosotros sabemos construir el software.

Calma. Sin sorpresas.

Una clínica ya tiene bastante ruido.

El programa no debería añadir más.

Por eso intentamos que cada pantalla sea clara, que cada acción tenga sentido y que el programa no te obligue a pensar en él más de lo necesario.

Si algo sale mal, intentamos que no pierdas trabajo ni tengas que empezar de nuevo.

Si te equivocas, intentamos que puedas corregirlo.

Si una acción tiene consecuencias que no se pueden deshacer, queremos que lo sepas antes de hacerla.

No queremos que Dentos te sorprenda.

Queremos que puedas trabajar con tranquilidad.

Queremos que abrir Dentos por la mañana no dé pereza.

Transparencia en todo. Sin letra pequeña.

La transparencia no es una página de precios.

Es cómo hacemos las cosas.

Te explicamos cómo funciona cada cosa y por qué está hecha así.

Si algo no lo hacemos, te lo decimos.

Si algo va a tardar, también.

Si algo cuesta dinero, sabes cuánto y por qué.

Y si hay una decisión que todavía no hemos tomado, no vamos a inventarnos una respuesta para quedar bien.

Es la misma forma de trabajar que esperamos de un buen profesional sanitario con sus pacientes:

decir la verdad, aunque no sea lo que uno quiere oír.

Toda tu clínica. En un solo lugar.

Conoce Dentos y descubre cómo puede funcionar tu clínica con todo conectado.